
Es queso fresco de toda la vida: mucha proteína, poca grasa y un sabor tan suave que se deja llevar igual a lo salado que a lo dulce. Por eso una misma tarrina sirve para el desayuno, para la cena y para el postre 🧀
💡 Truco: si el grumo te echa para atrás, bátelo unos segundos con un tenedor o la batidora. Se convierte en una crema untable y deja de notarse en cualquier receta.
Elige la que más te apetece y ponte a cocinar. ¡Buen provecho! 👇🧑🍳
Por qué este queso fresco ha pasado del rincón más aburrido del súper a llenar las redes, qué aporta de verdad y siete recetas de la comunidad para sacarle partido a la tarrina.