
Arranca octubre y el rosa aparece por todos lados: en los lazos, en las campañas y, si querés, también en la mesa. La remolacha es la mejor aliada para eso: pinta de rosa sin nada artificial, suma fibra, folatos y potasio, y queda bien tanto en un plato salado como en un postre.
💡 Consejo: herví las remolachas enteras y con cáscara, y pelalas recién después con la mano — salen solas y no te pintás media cocina.
Hacé clic en la receta que más se te antoje para abrirla y empezar a cocinar. ¡Buen provecho! 👇🧑🍳